
Se suele pensar que, al momento, de implementar una reducción considerable de carbohidratos las ganancias de masa muscular y el rendimiento en el entrenamiento disminuye debido a que se disminuye la glucosa en sangre, por ende, las reservas de glucógeno que es una de las primeras fuentes de energía que utiliza el cuerpo para producir energía.
De esta manera, se suele implementar varias estrategias para sopesar este percance, como lo son ingestas altas en grasas (Dieta Cetónica) entre el 60-80% del consumo total de calorías, y el aumento del consumo de proteínas, > 2,4 g / Kg / día.
Ahora bien, en una resiente revisión, se determinó el mejor momento de la ingesta de carbohidratos aguda cuando se implementa una restricción drástica < al 15% del consumo total de calorías, normalmente utilizada para disminuir el porcentaje graso y oxidar una mayor cantidad de tejido adiposo, y su impacto sobre la hipertrofia y rendimiento en el entrenamiento de fuerza.
En primer lugar, se observó que aumentar la glucosa en sangre antes del ejercicio de resistencia agudo a través de la ingestión de carbohidratos puede resultar en un mayor trabajo realizado y dado que el volumen está estrechamente relacionado con la hipertrofia muscular, puede ser bastante beneficioso.
En segundo lugar, se pensaba que el consumo de carbohidratos después de la sesión de entrenamiento ayudaba a potenciar la síntesis de proteínas musculares, puesto que la insulina de hecho promueve la MPS y retarda la degradación de las proteínas musculares (MPB). No obstante, con base en varios estudios, parece que, de manera aguda, ni el contenido de glucógeno ni la ingestión de carbohidratos después del ejercicio afectan las adaptaciones moleculares al ejercicio de fuerza cuando se consume una dosis suficiente de proteína (25gr, por ejemplo).
En conclusión, para las personas que se encuentran con una restricción elevada de carbohidratos por causa de objetivos individualizados, la ingesta aguda de este macronutriente será muy bien aprovechada antes de la sesión de entrenamiento por su impacto en el volumen de entrenamiento y su directa proporción con la hipertrofia muscular, sin embargo la restricción crónica de puede tener incidencias a largo plazo en la ganancia de fuerza y masa muscular.
Cholewa et al. 2019





