
La recomposición corporal es un proceso en el que se logra aumentar la masa del músculo esquelético al mismo tiempo que se disminuye la masa grasa.
No obstante, se produce principalmente tanto en la población no entrenada / principiante como en la población con sobrepeso / obesidad, debido a que, se ha demostrado que la edad de entrenamiento y también la novedad de iniciar un programa de entrenamiento de fuerza (EF) impactan directamente en la tasa de acumulación de masa muscular y reducción de masa grasa.
Por el contrario, en personas con experiencia o atletas de EF, es sumamente contradictorio debido a las adaptaciones que estos individuos han acumulado con el pasar del tiempo. No obstante, en una reciente revisión, se describió como en varios casos, las personas altamente entrenadas en fuerza, son capaces de experimentar la recomposición corporal.
Esto dependerá, del estado de entrenamiento de las personas, las intervenciones de ejercicio y su composición corporal de referencia, asimismo, se ha demostrado que el EF junto con estrategias dietéticas (Por ejemplo, El consumo de 2,0 – 3,5 g / kg / día de proteína) aumenta este fenómeno y puede influir en la magnitud del músculo ganado y la grasa perdida.
Sin embargo, factores adicionales como el sueño (es decir, la calidad y la cantidad), las hormonas del estrés (Por ejemplo, Cortisol), las hormonas androgénicas (Por ejemplo, Testosterona) y la tasa metabólica pueden influir en los cambios en la composición corporal.





