
La Sinefrina es un fitoquímico protoalcaloide presente en grandes cantidades en la naranja amarga. Su uso se ha extendido en los últimos años, entre los que desean disminuir sus niveles de grasa corporal, ya que ha mostrado efectividad en el aumento del gasto energético y la supresión del apetito.
Este fitoquímico induce efectos simpaticomiméticos, es decir, al igual que hormonas como la adrenalina, puede unirse a receptores beta-adrenérgicos presentes en la membrana de nuestras células, lo que conlleva a respuestas variadas, como el aumento de la activación del SNC, el aumento de la frecuencia cardiaca y respiratoria, vasoconstricción, aumento de la presión arterial, de la lipolisis y la oxidación de ácidos grasos, entre otros.
Algunas asociaciones deportivas, han prohibido su uso entre deportista, dado su potencial para aumentar el riesgo de eventos cardiovasculares adversos. Sin embargo, estudios en ratones y algunos pocos en humanos, han reportado efectos beneficios relacionados con la perdida de grasa (lipólisis, oxidación de ácidos grasos), en ausencia de efectos adversos cardiovasculares. Esto es así, ya que la p-sinefrina parece estimular selectivamente una clase de receptores beta, no asociados a la activación cardiovascular, los receptores beta 3. Sin embargo, estos receptores parecen ser escasos en el tejido adiposo.
También se han reportado hallazgos en el aumento de la termogénesis y la utilización de ATP, lo que explicaría sus efectos sobre el aumento del gasto energético en reposo.
No obstante, la evidencia es débil al respecto, ya que en la mayoría de estudios en humanos, se han utilizado suplementos dietéticos que no solo contienen p-sinefrina, sino otros compuestos herbales. Por lo que es difícil atribuirle todos los efectos.
Además, la combinación de p-sinefrina con otras sustancias como la cafeína, podría aumentar el efecto simpaticomimético, y ahora si, producir efectos cardiovasculares adversos.
Y no solo eso, también existe una gran probabilidad de que pueda interferir negativamente sobre la acción de fármacos como los antirretrovirales, antidepresivos y antidiabéticos. Por lo que personas que usan estos fármacos (que además son fármacos habitualmente utilizados por personas con sobrepeso y obesidad), deben abstenerse de utilizar suplementos con contenido de p-sinefrina, por lo menos, sin prescripción médica.
Así que, informate muy bien antes de utilizar o recomendar cualquier suplemento. No solo evitas pérdidas de dinero, sino lo más importante, previenes efectos adversos sobre la salud.
doi.org/10.1038/s41367-019-0007-3





