
No hay una sola vía por la cual el músculo responde al estímulo de entrenamiento, aumentando su tamaño. El estrés metabólico/energético producido por el alto flujo glucolítico que supone la realización de múltiples series durante una sesión de entrenamiento de fuerza, modifica la concentración de varias moléculas y sustancias en el interior de la célula muscular.
Dentro de la gran cantidad de moléculas producidas en este escenario, se encuentra el lactato, una de las moléculas más estudiadas en torno a su papel en el ejercicio y la fatiga, y ahora conocido como un mensajero químico con múltiples funciones importantes en todo el organismo.
Al parecer, el lactato producido por el alto flujo glucolítico generado por el ejercicio de fuerza, puede (independientemente a otros mecanismos) activar varias vías de señalización anabólica (p.ej., IGF-1/AKT/mTOR, MAPK/ERK1/2). Además, el lactato tiene la capacidad de estimular la secreción de follistatina (una ejercina que disminuye uno de los más potentes inhibidores de la hipertrofia, la miostatina) y la expresión de genes miogénicos a través de la lactilación de histonas (regulación epigenética).
No obstante, dado que el lactato puede ser producido en otros tipos de ejercicio, incluso en mayor medida que en el entrenamiento de fuerza, queda por dilucidar como el lactato interactúa con otras vías reguladores de la hipertrofia durante el entrenamiento de fuerza, y en qué medida puede contribuir al crecimiento muscular.
Lawson, D., Vann, C., Schoenfeld, B. J., & Haun, C. (2022). Beyond Mechanical Tension: A Review of Resistance Exercise-Induced Lactate Responses & Muscle Hypertrophy. Journal of functional morphology and kinesiology, 7(4), 81. https://doi.org/10.3390/jfmk7040081






3 comentarios en “Lactato e hipertrofia muscular”
Me gusta la educación continua
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Excelente