
La hipertrofia del músculo esquelético, ocurre a través de un complejo conjunto de procesos gobernados principalmente por la interacción del ejercicio, la nutrición y el descanso.
La nutrición dependerá fundamentalmente de la aplicación adecuada del balance energético y la distribución de macronutrientes. Dentro del balance energético, cuando se busca maximizar las ganancias musculares, se requiere en la mayoría de contextos, el establecimiento de un excedente energético, es decir, un consumo total de calorías mayor al que el cuerpo necesita para su mantenimiento.
Según la evidencia disponible, los excedentes calóricos más grandes (500-1000 kcal/d) parecen más apropiados para sujetos de nivel novato (con una menor acumulación de adaptaciones hipertróficas), ya que cuentan con un amplio margen de potencial de crecimiento muscular.
En contraste, los excedentes más pequeños (250-500 kcal/d) parecen mejor para los sujetos más avanzado, ya que poseen un margen más estrecho de potencial adaptativo muscular, lo que hace que sean más propensos a un aumento excesivo de grasa debido a excedentes agresivos, lo que puede precipitar una mayor pérdida de masa muscular cuando se establece una restricción de energía en periodos de corte (fase de pérdida de grasa intencionada, mientras se intenta mantener la mayor cantidad de masa magra).
En conclusión, un excedente energético para la ganancia de músculo debe construirse sobre la base de una ingesta diaria total suficiente de proteínas y energía, y nuevamente dependerá de los requerimientos nutricionales de cada persona.
Aragon et al. 2020





