
La creatina es un péptido formado por los aminoácidos arginina, glicina y metionina y se forma naturalmente en órganos como el riñón y el hígado. Se almacena principalmente pero no exclusivamente en el músculo esquelético en forma de fosfocreatina (PCr). La PCr es una fuente rápida de energía, clave para la uso de combustible en el ejercicio de muy alta intensidad. Se puede suministrar de manera exógena y su suplementación ha mostrado efectos beneficiosos en la ganancia de fuerza, masa muscular y en el rendimiento de esfuerzos de alta intensidad.
Las neuronas usan creatina, como una fuente de rápida obtención de energía y ésta es almacenada en forma de fosfocreatina. De hecho, neuroglias como los astrocitos, sintetizan creatina endógena, a partir de glicina y arginina, para ser entregada a células neuronales.
Existe evidencia reciente, que indica mejoras en la salud cerebral con la suplementación con creatina monohidratada. Se ha demostrado que la suplementación aumenta los depósitos de creatina en las células neuronales, ya que la creatina exógena puede atravesar la barrera hematoencefálica, vía transportadores de creatina.
Los efectos benéficos de la suplementación, se han observado sobretodo en situaciones de estrés cerebral agudo (ej. Ejercicio y restricción del sueño) y en presencia de patologías o alteraciones crónicas (ej. envejecimiento, Alzheimer, traumatismo cerebral leve, depresión).
Aún este es un campo de investigación emergente, por lo que se requiere confirmación de los hallazgos. Por ejemplo, aún no se tiene claro las dosis óptimas necesarias de suplementación para lograr estos beneficios, por lo que hasta el momento, se recomiendan las dosis habituales que se usan para aumentar los depósitos de creatina intramuscular.
Roschel, H., Gualano, B., Ostojic, S. M., & Rawson, E. S. (2021). Creatine Supplementation and Brain Health. Nutrients, 13(2), 586. https://doi.org/10.3390/nu13020586





