
Dado que las fibras musculares cuentan con mecanismos de detección de las fuerzas, tanto activas, como pasivas, el estiramiento mecánico que induce fuerzas pasivas, puede ser otro factor desencadenante de hipertrofia, a través de varias vías que conducen al aumento de la síntesis de proteínas musculares (p.ej., canales de iones activados por estiramiento, señalización de la proteína elástica del sarcomero titina, aplanamiento de los núcleos, etc.).
No obstante, el estiramiento pasivo suele inducir cambios longitudinales hipertróficos pequeños en humanos, y parece existir la necesidad de estirar el músculo a una intensidad mayor (estiramiento cargado) o a un volumen superior (~1h continua).
Por tanto, las recomendaciones actuales, que se siguen sustentando en hallazgos preliminares, se orientan hacia la realización de estiramiento cargado de 20 a 30 segundos, inmediatamente terminada la última repetición de una serie de entrenamiento de fuerza, para aprovechar el efecto residual de la contracción excéntrica final, y posiblemente, amplificar de esta manera, la señalización anabólica mediada por la fuerza pasiva.
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