
El ejercicio excéntrico se caracteriza por sobrecargar la fase del movimiento donde la musculatura esta en alargamiento. Esta características fundamental, hace muy particular los factores que influyen en la producción de tensión en este tipo de ejercicio. Por ejemplo, la contribución de elementos pasivos de la unidad músculo-tendón (UMT), el papel de proteínas del sarcómero más allá de la actina y la miosina (ej. Titina), son aspectos que determinan el uso diferencial de la energía cinética durante la contracción.
La velocidad de la contracción excéntrica, también es otro componente que puede modular la forma en la que se comporta la energía cinética y las adaptaciones crónicas resultantes.
En un movimiento excéntrico de carácter acelerativo, que da como resultado un CEA (ciclo de acortamiento estiramiento) rápido (ej. Un salto), la energía de retroceso elástico se acumula y no se alcanza a disipar, lo que permite su aprovechamiento en la fase concéntrica del movimiento (fase de vuelo del salto). En contraste, en un movimiento excéntrico de carácter desacelerativo, el CEA es lento (ej. Frenar la carrera para cambiar de dirección) y por tanto la energía de retroceso elástico se acumula y se disipa en calor, lo que permite la amortiguación.
El entrenamiento excéntrico de CEA lento, como por ejemplo el trabajo en excéntrico acentuado o en polea cónica isoinercial, parece promover mayores adaptaciones de fuerza máxima en comparación al entrenamiento excéntrico en CEA rápido (más relacionado con mejoras notables en la potencia muscular).
Harris-Love, M. O., Gollie, J. M., & Keogh, J. W. L. (2021). Eccentric Exercise: Adaptations and Applications for Health and Performance. Journal of functional morphology and kinesiology, 6(4), 96. https://doi.org/10.3390/jfmk6040096





