
Los RONS (especies reactivas de oxígeno y nitrógeno) son moléculas producidas en varias situaciones (ej. Inflamación, daño celular, enfermedades crónicas, sedentarismo, ejercicio, etc.). La producción crónica de RONS que sobrepasa la capacidad antioxidante endógena genera alteraciones en el equilibrio redox (reacciones de oxidación y reducción) y estrés oxidativo crónico. Esto puede ocurrir en contextos de sedentarismo, enfermedad y sobreentrenamiento.
En contraste, el ejercicio físico produce RONS, pero no de manera crónica y sostenida en el tiempo, sino de forma transitoria y en cantidades moderadas. La producción aguda de RONS por el ejercicio, ha demostrado ser un requisito previo para la consecución de múltiples adaptaciones al mismo, como por ejemplo la biogénesis mitocondrial, la hipertrofia muscular, el incremento de las defensas antioxidantes endógenas y la sensibilidad a la insulina. Incluso se necesitan RONS para una adecuada respuesta celular al daño muscular y así optimizar la recuperación.
La suplementación con antioxidantes exógenos (vitamina C, E) secuestradores de RONS, parece impactar negativamente las adaptaciones al ejercicio, debido a que pueden eliminar la producción de RONS por el ejercicio. Esto se ha visto particularmente cuando las dosis son altas (5 a 17 veces la dosis diaria recomendada). Habitualmente los suplementos de antioxidantes consumidos por los atletas, contienen dosis notablemente altas.
Antioxidantes exógenos como el resveratrol, que son activadores del factor de transcripción Nfr2 (conocido por regular al alza las defensas antioxidantes endógenas), también pueden reducir la capacidad del ejercicio para promover adaptaciones cuando se consumen en dosis altas.
Las dosis altas de estos suplementos no sólo pueden embotar las adaptaciones al ejercicio, sino también producir el efecto opuesto por cual se consumen. De tener un efecto antioxidante, pueden presentar un efecto prooxidante y/o promover un estado de estrés reductor (lo contrario a oxidativo), lo que también ha demostrado desmejorar el rendimiento y la salud.
Dosis adecuadas de antioxidantes según lo recomendado, que se pueden cubrir mediante la dieta son beneficiosas, mientras que dosis altas que suelen suministrar los suplementos comerciales, pueden no ser nada recomendables. En situaciones donde se requiere una rápida recuperación, como por ejemplo en competiciones repetidas de varios días (p.ej., ciclismo de ruta), la suplementación con antioxidantes en dosis adecuadas puede ser beneficiosa, mientras que durante el entrenamiento pueden tener un efecto negativo.
https://doi.org/10.1016/j.jesf.2022.06.001





