
👨🏻🏫 La primera fase proinflamatoria y la segunda fase resolutiva (antiinflamatoria), son ambas necesarias para una correcta reparación muscular. Sin una adecuada reparación muscular, no es posible el establecimiento de adaptaciones funcionales y estructurales, y un acumulo de procesos de reparación incompletos, puede perpetuar la disfunción contráctil y en consecuencia reducir el rendimiento a largo plazo.
👉🏾 Además, como respuesta a la sobrecarga mecánica (p.ej., entrenamiento de fuerza), la interacción de células inmunes, células satélite musculares (CSM), células musculares y vecinas, es un requisito para la remodelación muscular apropiada, que impulsa finalmente la hipertrofia del músculo esquelético.
🧑🏼🏫 Estrategias como la exposición al frío, han demostrado atenuar la respuesta proinflamatoria, la cinética del cambio a la fase resolutiva, y parecen interrumpir la interacción entre múltiples tipos de células que permiten la remodelación muscular.
🛑 Un reciente metaanálisis (Malta et al., 2021) por ejemplo, encontró que la inmersión en agua fría (10-15°C), compromete las adaptaciones de fuerza (1RM, fuerza máxima isométrica, resistencia muscular y esfuerzos balísticos). No obstante, la inmersión en agua fría no parece tener ningún impacto (ni positivo, ni negativo) en el rendimiento de la resistencia, algo que merece mayor investigación, debido a la moderada calidad metodológica y el alto riesgo de sesgo de los estudios incluidos. Esto último parece deberse al efecto placebo visto con la implementación de la inmersión en agua fría que puede enmascarar los resultados.





