
Un nuevo ensayo controlado aleatorizado realizado con 139 personas con sobrepeso y obesidad durante un año, muestra que tanto la alimentación restringida en el tiempo (llamada también ayuno intermitente) que induce restricción de energía, como un protocolo de restricción energética sin alimentación restringida en el tiempo, producen resultados similares beneficiosos en la perdida de masa grasa, en el metabolismo de la glucosa (medido por HOMA-IR), perfil lipidíco y presión arterial. La magnitud de la restricción de energía entre ambas condiciones fue equivalente.
Los resultados de éste ensayo de largo plazo, están en línea con resultados de estudios anteriores. Por tanto, cuando se busca reducir la cantidad de adiposidad y mejorar la salud en personas con obesidad, mientras se induzca restricción de energía, parece ser indiferente el realizar o no ayuno intermitente. Aquella estrategia que se ajuste mejor al contexto individual y que en consecuencia favorezca la adherencia a la intervención, será la estrategia de elección.





