
Una nueva revisión sistemática (Wei et al. 2022) investigó el efecto del ayuno intermitente (incluyendo la alimentación restringida en el tiempo), en medidas de masa magra, masa grasa, marcadores de salud cardiometabólica, inflamatorios y del apetito, en personas con sobrepeso y obesidad.
Los resultados globales indicaron que el ayuno intermitente produjo efectos significativos a corto (<24 semanas) y largo plazo (>24 semanas), en la pérdida de grasa y mejoró los marcadores de salud cardiometabólica, inflamatorios y de apetito, pero estos efectos fueron similares a los obtenidos con la restricción de energía continua. Los efectos benéficos mantenidos a largo plazo son discutibles, debido a la dificultad para establecer modificaciones duraderas en los estilos de vida.
El ayuno intermitente se constituye en una opción más a tener en cuenta en los procesos de intervención en personas con sobrepeso y obesidad. La elección o no de este tipo de estrategia, dependerá de que tanto se ajusta al contexto individual, por lo que no es posible generalizar su uso para todos.





