
La suplementación con creatina, es respaldada ampliamente por la comunidad científica, constituyéndose en uno de los suplementos con mayor evidencia y a la vez, uno de los más usados en el ámbito del deporte y el fitness, con el objetivo de mejorar el rendimiento de la fuerza/potencia muscular y apoyar la hipertrofia del músculo esquelético.
Dado su amplia utilización, varios mitos se han establecido a lo largo de los años, al rededor de la suplementación con creatina.
Algunos de los mitos más extendidos, que no cuentan con evidencia científica sólida son:
LA CREATINA PRODUCE RETENCIÓN DE LÍQUIDOS, LO CUAL PUEDE SER CONTRAPRODUCENTE Y ME HACE DEMASIADO PESADO Y LENTO.
Esto no tiene respaldo desde la evidencia, ya que se ha visto que los sujetos suplementados con creatina, presentan una mayor salida de potencia, y aún cuando su peso aumenta, esto no afecta su velocidad. Si bien la creatina aumenta el líquido intracelular, esto en realidad beneficia las adaptaciones, dado que el mayor efecto ósmotico es otros de los mecanismos que desencadenan respuesta anabólica.
LA CREATINA PRODUCE DAÑO RENAL.
La evidencia disponible, no ha podido demostrar que la suplementación con creatina durante años, y en las dosis recomendadas, produzcan daño renal o reducción de la tasa de filtración glomerular en sujetos sanos. Si hay que tener precaución con personas que tengan patología de tipo renal.
LA CREATINA PRODUCE ALOPECIA.
La DHT (dihidrotestosterona) ha sido asociada con perdida capilar en hombres, y existe alguna línea de evidencia que ha visto aumentos de DHT con la suplementación con creatina. Aún así, desde el conjunto de literatura científica actual, no hay datos consistentes que demuestren una relación de causalidad entre la suplementación con creatina y alopecia, y de hecho tampoco se ha demostrado causalidad entre DHT y pérdida de pelo.
LA CREATINA PRODUCE CALAMBRES.
Existe la creencia errónea de que la suplementación con creatina produce calambres, por cuenta de un posible desequilibrio electrolítico y deshidratación acusada, producida durante el ejercicio, debido a la tasa de sudoración mayor durante el esfuerzo y la capacidad de la creatina para introducir líquido al interior celular, lo que afectaría el líquido extracelular y en consecuencia el equilibrio electrolítico y la hidratación corporal. Aun así, no hay datos experimentales que demuestren esto. Incluso, la evidencia es consistente al observar precisamente lo contrario. Sujetos suplementados con creatina, presentan menores eventos de calambres y menor riesgo de lesión.





