
En esta revisión sistemática con metaanálisis, el entrenamiento de moderada-baja intensidad (MICT) mostró mejorar el Vo2máx, la resistencia a la insulina (medida con HOMA IR), el IMC y la circunferencia de la cintura (CC); mientras que el protocolo de alta intensidad intervalico (HIIT) mostró mejorar moderadamente el Vo2máx, sin tener efectos en la resistencia a la insulina, el IMC y la CC, en mujeres con SOP (síndrome de ovario poliquístico).
Sin embargo, hay que decir que la calidad metodológica de los estudios incluidos fue moderada, y aquellos que incluyeron HIIT fueron pocos. Además, dado que en promedio las intervenciones con HIIT fueron de menor duración en comparación con las que incluyeron MICT (14 vs 16 semanas), es probable que el tiempo necesario para ver adaptaciones notables no haya sido suficiente para el HIIT.
Otro factor a destacar, es que algunos estudios que incluyeron HIIT en la intervención de ejercicio, reportaron baja adherencia y el no cumplimiento de la intensidad propuesta, lo que también puede impactar negativamente los resultados del HIIT, en los marcadores de salud medidos.
Además, la variabilidad fenotípica del SOP es bastante importante, lo que puede dar lugar a diferentes respuestas, ante distintas modalidades de ejercicio. Por tanto, se necesitan más estudios de mayor duración y calidad, para dilucidar los efectos del ejercicio de alta intensidad en varios marcadores de salud relacionados con SOP.





