
El síndrome de ovario poliquístico (SOP) es una alteración endocrina con gran prevalencia en mujeres en edad reproductiva. Se caracteriza por la formación de múltiples quistes en tejido ovarico, desregulación del ciclo menstrual, alteración de la fertilidad e hiperandrogenismo.
Si bien la obesidad es un factor de riesgo para SOP, las mujeres delgadas también pueden presentarlo, con un marcado incremento de la grasa visceral, establecimiento de resistencia a la insulina sistémica e inflamación crónica de bajo grado.
Recientemente se ha descubierto que la resistencia a la insulina y la inflamación crónica (que forman un bucle de retroalimentación positiva con el aumento de grasa visceral), se asocian con menores niveles de adiponectina y metreolin-like en mujeres delgadas con SOP.
La adiponectina y metreolin-like son citoquinas secretadas por tejido adiposo y músculo esquelético respectivamente, capaces de reducir la resistencia a la insulina (vía mayor captación de glucosa y reducción de apoptosis de células beta del pancreas) y la inflamación crónica (vía disminución de factores proinflamatorios como TNFa, IL6, MCP-1 y aumento de factores antiinflamatorios como IL10 y proliferación de macrofagos M2), además de mejorar el gasto energético a través del incremento de la termogénesis inducida por pardeamiento de tejido adiposo blanco (González-Gil y Elizondo-Montemayor, 2020).
Es bien sabido que el ejercicio físico (aeróbico y de fuerza) aumenta de manera aguda y crónica los niveles de adipoquinas como adiponectina y mioquinas como metreolin-like. Mecanismo por el cual (entre otros), el ejercicio puede reducir la resistencia a la inuslina, la inflamación crónica y la grasa visceral en mujeres con SOP





