
Se estima que aproximadamente 5.8 millones de personas mueren cada año, debido a las complicaciones resultantes de enfermedades crónicas derivadas de los estilos de vida sedentarios.
Recientemente diferentes investigaciones han mostrado que el ejercicio físico regular y la interrupción intermitente de los comportamientos sedentarios prolongados, son estrategias complementarias para potenciar diferentes beneficios en la salud, entre ellos el funcionamiento del sistema inmunológico, que es de vital importancia para prevenir la aparición y el desarrollo de prácticamente todas las enfermedades crónicas y hacerle frente de mejor manera a las posibles pandemias futuras derivadas de agentes patógenos como los virus.
Como se ve en la inforgrafia, se propone además de la realización de sesiones únicas de ejercicio físico diarias, la interrupción de los comportamientos sedentarios prolongados, cada 30 o 60min, utilizando periodos cortos de ejercicio o actividad física de ligera a moderada intensidad de 3 a 6min.
Mediante la aplicación de una progresión de carga adecuada, es posible implementar entrenamientos más intensos más tarde en el programa de ejercicio, para aprovechar de los beneficios notables del trabajo en alta intensidad de bajo volumen.





