
Los aminoácidos de cadena ramificada (BCAA) leucina, isoleucina y valina, tienen un importante papel en el metabolismo de las proteínas, siendo sustratos para la síntesis de proteínas miofibrilares (MPS) e incluso estimulando las vías de señalización anabólicas y suprimiendo la degradación de proteínas. Además, participan en el mantenimiento de la homeostasis y la rotación de proteínas, mediante su catabolismo.
Se han propuesto como suplemento desde hace décadas, principalmente para apoyar las adaptaciones hipertróficas. Sin embargo, la evidencia de sus efectos en el crecimiento muscular en humanos es débil.
La razón fundamental del por qué la suplementación con BCAA no ha demostrado efectos beneficiosos sustanciales en el desarrollo de la masa muscular, es que si se ingieren solos, no parecen estimular al máximo la MPS post ejercicio, ya que la disponibilidad de los demás aminoácidos necesarios para la fabricación de proteínas (esenciales y no esenciales) es el limitante crítico para la maximización de la MPS.
Se ha observado ampliamente que, una fuente de proteínas completa (como por ejemplo el suero de la leche), que contiene todos los aminoácidos esenciales, incluyendo BCAA, maximiza la MPS. Por tanto, adicionar una cantidad mayor de BCAA, no sería requerido.
Solamente en contextos donde la ingesta de proteína completa es insuficiente, tomar un suplemento de BCAA, podría ser provechoso para atenuar un balance neto de proteínas negativo
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https://doi.org/10.3389/fphys.2017.00390; doi.org/10.1017/S0954422423000197


