
Las personas con obesidad pueden presentan una mayor proporción de fibras tipo II (particularmente tipo IIx), a expensas de una menor proporción de fibras musculares tipo I, lo que está asociado a las diversas alteraciones metabólicas características de la obesidad.
No obstante, aún no se comprende bien si la menor proporción de fibras musculares tipo I se debe a las consecuencias de la obesidad o son una causa de esta.
Dado que las fibras musculares tipo I presentan características más favorables para el control del metabolismo de la glucosa, los lípidos y presenta una mayor tasa de renovación de proteínas, además de estar fuertemente involucrada en la regulación de la presión arterial, el tono simpático y los lípidos sanguíneos, una posible transición del fenotipo de fibra muscular de tipo II a tipo I, puede tener una implicancia relevante en los trastornos cardiometabólicos presentes en la obesidad.
Un menor contenido de fibras musculares tipo I en los músculos de las personas con obesidad, también parece estar involucrado en la menor realización de actividad física espontánea y un menor gasto energético a lo largo del día, lo que puede favorecer la perpetuación de la enfermedad.
El ejercicio regular como una posible intervención para mejorar la masa muscular, con posible impacto en un cambio fenotípico más favorable, constituye en una herramienta terapéutica importante, incluso por sus efectos metabólicos benéficos en las fibras musculares, independientemente a su fenotipo.
Serrano, N., Hyatt, J. K., Houmard, J. A., Murgia, M., & Katsanos, C. S. (2023). Muscle fiber phenotype: a culprit of abnormal metabolism and function in skeletal muscle of humans with obesity. American journal of physiology. Endocrinology and metabolism, 325(6), E723–E733. https://doi.org/10.1152/ajpendo.00190.2023





