
El tejido adiposo es capaz de responder a los estímulos de entrenamiento, remodelando su estructura y función, lo que mejora su perfil inflamatorio, metabólico y secretor.
Esto es especialmente importante, dado que las alteración negativas sistémicas impulsadas por la obesidad, son causadas en gran parte por la disfunción que sufre el tejido adiposo durante la deposición de grasa excesiva.
De hecho, aún en ausencia de pérdidas de peso, el entrenamiento (en este caso HIIT y MICT) es capaz de mejorar la función del tejido adiposo alterada, aumentando la capilarización, inhibiendo la hipertrofia de las células grasas, favoreciendo la hiperplasia (que es necesaria para prevenir el incremento exponencial del tamaño de los adipocitos que lleva a hipoxia, apoptosis y disfunción celular) por un aumento de la tasa de proliferación y diferenciación de preadipocitos, incrementando las vías de señalización antiinflamatorias, reduciendo metaloproteinasas de la matriz extracelular previniendo/disminuyendo la fibrosis, aumentando la lipólisis y la oxidación de ácidos grasos.
Estas modificaciones favorables en el tejido adiposo subcutáneo producidas por HIIT y MICT, pueden proteger a las personas con exceso de adiposidad de múltiples alteraciones negativas que desencadenan la aparición de varias comorbilidades (diabetes tipo 2, enfermedad cardiovascular, etc.) y apoyan a largo plazo, la disminución de los depósitos de grasa excesivos.
Ahn, C., Ryan, B. J., Schleh, M. W., Varshney, P., Ludzki, A. C., Gillen, J. B., Van Pelt, D. W., Pitchford, L. M., Howton, S. M., Rode, T., Hummel, S. L., Burant, C. F., Little, J. P., & Horowitz, J. F. (2022). Exercise training remodels subcutaneous adipose tissue in adults with obesity even without weight loss. The Journal of physiology, 600(9), 2127–2146. https://doi.org/10.1113/JP282371





