Ejercicio y endometriosis

Tradicionalmente se ha descrito a la endometriosis pélvica como una condición en la que células de tejido endometrial, se implantan de manera ectópica en otros lugares fuera del útero, debido al flujo retrogrado de la menstruación. Sin embargo, dado que las células endometriales pueden surgir a partir de células progenitoras pluripotentes, y del hecho de que se ha observado endometriosis en mujeres posmenopáusicas, sin útero y en hombres, la idea de la implantación de estas células parece no ser plausible o al menos no como única causa de endometriosis.

Dado que la endometriosis puede surgir de células no endometriales, el componente genético-epigenético puede contribuir notablemente al desarrollo de esta enfermedad, y también puede explicar la alta variabilidad interindividual en las formas, síntomas, magnitud del dolor y respuesta al tratamiento encontrado entre las pacientes.

Otros focos de atención importantes recientemente discutidos en relación a la fisiopatología de la endometriosis, son el estrés oxidativo y la disbiosis de la microbiota peritoneal, dos factores que pueden ser regulados por el ejercicio físico.

La formación y acumulo de células endometriales que dan lugar a lesiones focales, se sustentan tanto en la respuesta inflamatoria que puede estar medida por el aumento del estrés oxidativo y la disbiosis, como en la fibrosis (crecimiento exacerbado de tejido conectivo y componentes de la matriz extracelular), que puede favorecerse del incremento de la inflamación. Tanto la inflamación como la fibrosis pueden ser moduladas por el ejercicio, lo que sugiere un papel positivo del ejercicio en la prevención e incluso la progresión de la enfermedad.

No obstante, sigue existiendo muy poca evidencia sobre los efectos longitudinales del ejercicio (y diferentes modalidades y configuración de la sesión) en la sintomatología de la endometriosis. Dada la gran variabilidad interindividual en la respuesta a diferentes enfoques de tratamiento, se hace necesario un manejo personalizado, pero de cualquier forma, el ejercicio parece surgir como un potente factor preventivo, modulador del dolor y aspecto relevante en la prevención de afecciones relacionadas y otras enfermedades crónicas.

Amro, B., Ramirez Aristondo, M. E., Alsuwaidi, S., Almaamari, B., Hakim, Z., Tahlak, M., Wattiez, A., & Koninckx, P. R. (2022). New Understanding of Diagnosis, Treatment and Prevention of Endometriosis. International journal of environmental research and public health, 19(11), 6725. https://doi.org/10.3390/ijerph19116725

Comparte en redes sociales

Facebook
WhatsApp
Telegram

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Te puede interesar

PRENSA

SIGUENOS EN NUESTRAS REDES SOCIALES, ALLÍ ENCONTRARÁS PUBLICACIONES BASADAS EN CIENCIAS DEL DEPORTE Y DE LA ACTTIVIDAD FÍSICA

Scroll al inicio
LOGO CIENCIA DEPORTIVA COLOMBIA LATINOAMERICA LATAM
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.